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Midiendo la cintura

¿QUÉ SON LOS TCA?

Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) son trastornos psicológicos graves que conllevan alteraciones de la conducta alimentaria. La persona afectada muestra una fuerte preocupación en relación al peso, la imagen corporal y la alimentación, entre otros.

Debido a estas alteraciones alimentarias, se pueden desencadenar enfermedades físicas importantes y, en casos extremos, pueden llegar a provocar la muerte. *Hay varios tipos distintos de trastornos de la conducta alimentaria. 

 

¿Cuál es la causa de los TCA?

No se manifiestan de repente ni aparecen sin dar ningún tipo de aviso. Son muchos los factores que intervienen en su aparición. Son trastornos de origen multifactorial (un factor por sí solo nunca es la causa). Existen factores de tipo genético, psicológico, sociocultural, familiar y personal. De entre estos factores encontramos factores precipitantes y predisponentes. La interacción entre ambos suele generar una insatisfacción corporal que desemboca en un deseo de adelgazar.

¿A qué edad se manifiestan?

Pueden aparecer en cualquier edad, aunque la adolescencia es la etapa de mayor riesgo para presentar estas enfermedades. La mayor incidencia se produce entre los 12 y los 18 años, pero cada vez nos encontramos con casos que tienen una edad de inicio más baja, en torno a los 8 o 9 años.

La presión social para adelgazar, las redes sociales, la necesidad de ser aceptado y la preocupación por un ideal estético delgado asociado al éxito social, familiar y profesional podrían ser factores que explicaran esta mayor vulnerabilidad fisiológica a presentar un TCA de las mujeres jóvenes.

Los objetivos del tratamiento de los TCA son los siguientes:

  • Restaurar  y/o normalizar el peso y el estado nutricional. Es decir, conseguir una alimentación saludable y normalizada.

  • Tratar las complicaciones físicas derivadas de una alimentación inapropiada.

  • Proporcionar educación sobre un hábito alimentario saludable.

  • Modificar / mejorar el malestar psicológico del TCA. Esto implica trabajar, en un espacio terapéutico y acompañado de profesionales de la salud mental, sentimientos, emociones, experiencias y comportamientos que perjudican la calidad de vida de la persona. Para ello es necesario que la persona haga terapia psicológica y, en los casos que lo requieran, combinarla con un tratamiento farmacológico también.

  • Favorecer el apoyo familiar y proporcionar asesoramiento y terapia a la familia cuando sea necesario.

  • Prevenir recaídas

 

El tratamiento psicológico de los trastornos de la conducta alimentaria incluye cada vez más, y en la medida que resulte posible, la implicación de la familia en el proceso terapéutico dado los buenos resultados de estas intervenciones.

 

 

 

*Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-5).

Fuente: Asociación contra la Anorexia y Bulimia. 

Pila de píldoras

RASGOS DE PERSONALIDAD DEL ADICTO

Quienes trabajamos con personas adictas de diferentes clases sociales o lugares del mundo, sabemos que existen entre ellos una serie de características comunes. Por ese motivo, en muchas ocasiones, cuando una persona contacta con nosotros y nos pide ayuda para un adicto, le hablamos de sus conductas y terminan exclamando: “¡Parece que lo conoces de toda la vida!”

Esto ocurre porque, en contra de la opinión generalizada, la patología adictiva no es un vicio. Entenderla como un vicio sólo conlleva a prejuicios e interpretaciones equívocas. La adicción es una enfermedad y, tal y como muestran estudios tan acreditados como los de Lewis Yablonsky, posee unos síntomas o evidencias de enorme consistencia que se manifiestan en la conducta del paciente. Veamos algunos de estos síntomas:

Negación

El adicto directamente niega que consuma o que tenga dificultades con la droga, el alcohol, el juego… Asegura que controla su consumo, o que ha sido un golpe de mala suerte. Es decir, que no necesita ayuda. Es más, incluso puede dejar de consumir durante un tiempo para tranquilizar a todos.

Otra forma de negar es minimizar, es decir, restar importancia: “No bebo mucho pero me sienta mal”, “llevo 15 días sin tomar nada”, “sólo bebo los fines de semana”.

Esta primera fase normalmente la vive también la familia, que trata de esconder la problemática, de negarla, de hacerse ilusiones de que su familiar no es adicto: “Es que le sienta mal el alcohol”, “son cosas de jóvenes que se corrigen con la edad”.

 

Autoengaño

El adicto antes que engañar a los demás se dice mentiras a sí mismo… y se las cree. Su sistema cerebral de recompensa necesita que siga consumiendo y su cerebro elabora continuos autoengaños: “yo puedo dejar la droga cuando quiera”, “esta es la última vez”.

Los terapeutas, muchos de ellos adictos rehabilitados, suelen decir: “El drogadicto se droga para prometerse que no se va a volver a drogar”. No es una paradoja, es el drama que vive el adicto cuando se autoengaña.

La mitomanía es una tendencia patológica a fabular la propia realidad. Así es, el adicto más que mentir a los demás, se engaña. Mentir es algo completamente normal para él. Forma parte del mundo ilusorio que ha ido creando y en el que él cree que controla, que puede dejar de consumir cuando quiera, que nunca le ocurrirá nada negativo, que podrá levantarse pronto con un golpe mágico de suerte… llega al punto de decirse mentiras a sí mismo.

 

Victimismo

Es la etapa siguiente a la negación. Cuando ha tocado fondo, el adicto reconoce tener dificultades, pero culpa de su problema a todos los demás. Interpreta la realidad a su modo para escudarse detrás de sus excusas: “Mi familia me controla y eso me da ansiedad”, “es que el jefe la tiene tomada conmigo”, “me pegaban de pequeño”, “no encuentro trabajo”… En lugar de responsabilizarse, el adicto reparte culpas. “Todos son culpables menos yo, que pago las consecuencias”, se repite a sí mismo una y otra vez.

En infinidad de ocasiones, la familia juega el mismo papel. Muchos padres y madres responsabilizan a las amistades, a lo nervioso que lo pone su pareja, a la mala racha que está atravesando. Generalmente promueven el aislamiento social del adicto controlando llamadas o pidiendo explicaciones de todo, incrementando así su ansiedad y agresividad.

 

Manipulación

El adicto es especialmente hábil para identificar los puntos débiles de cada uno. Eso le ayuda a manipular o chantajear a conveniencia para terminar consiguiendo lo que quiere: consumir droga. Sabe lo que tiene que decir, a quién y en qué momento. Sabe cuándo mostrarse cariñoso o cuándo debe hacerte creer que si no le das lo que te pide ocurrirá algo aún peor… El familiar del adicto siempre debe estar atento y preguntarse: ¿Qué pretende en este momento?

 

Deseo irresistible por la droga

Debes tener algo muy claro: el adicto sólo tiene una idea en la cabeza y es consumir. ¿Cómo y cuándo consumiré de nuevo? El adicto mantiene con la sustancia una “unión simbiótica”, es decir, una unión total. Esa unión se manifiesta como un deseo irresistible que está por encima de todo.

Por eso, es ilusorio pensar que con el amor de la novia la persona cambiará, que con la paciencia y comprensión de sus padres terminará dejando el consumo… Entre el adicto y la sustancia es difícil penetrar sólo con la buena voluntad. Se precisa ayuda especializada. Fuente: Grupo guadalsalus

Infante en consultorio

OBESIDAD INFANTIL: AFECCIONES EMOCIONALES Y PSICOLÓGICAS

La obesidad -y el exceso de peso en general- tienen, una importante influencia en el desarrollo físico, psicológico y emocional de niñas y niños. Presentando diabetes, enfermedades del corazón, asma y entre otras enfermedades.

 

Así como graves repercusiones en la adaptación social;  ya que niñas y niños con sobrepeso y obesidad con frecuencia son objeto de burlas y excluidos de las actividades de grupo.

Lo cual puede conducir a debilitar su autoestima y  a una imagen corporal negativa con riesgo de caer en depresión.

 

Situación que se puede agrabar en la adolescencia por la sobrevaloración del peso y la figura.

Los sentimientos de ansiedad y tristeza, junto con el aislamiento, pueden llevar a una mayor ingesta de alimentos como compensación, además de mayor tendencia a la vida sedentaria, lo que agrava la obesidad. Trastornos como anorexia nerviosa y la bulimia son muy comunes.

La prevención comienza en edades tempranas, incluso en la misma gestación.

 

El rol que desempeña la familia es trascendental para crear y desarrollar hábitos saludables en sus hijos desde pequeños. Es importante ofrecerle los recursos y  apoyo necesario para transmitir a  la niñez  hábitos saludables.

Los múltiples beneficios de realizar actividad física, y que afectan simultáneamente al componente físico, psicológico y social. De forma específica, algunos de los beneficios del ejercicio físico para la salud psicológica, es

  • Mejora de la autoestima

  • Bienestar personal

  • Reducción del nivel de estrés

  • Incremento de la concentración en las actividades académicas 

  • Mejora del rendimiento en clase

 

Tanto la alimentación, la actividad física, el sedentarismo y las horas y calidad del descanso, son factores comportamentales que van a estar totalmente mediados por este grupo de factores psicológicos y sociales y sobretodos por las emociones experimentadas por la población infantil alrededor de cada uno de los estilos de vida educados, propuestos o llevados a la práctica.

 

En relación con la multiplicidad de consecuencias de la obesidad infantil, los autores destacan la influencia que ejerce sobre el desarrollo psicológico y emocional, así como en la adaptación social del niño y el adolescente.

Pareja cariñosa

CUMPLIR METAS Y DISFRUTAR EL PROCESO EN PAREJA

Cuando nace la idea de conseguir objetivos en pareja, se dedica mucho tiempo a poner en marcha estrategias. Se enamoran de la meta cumplida y con frecuencia se olvidan, que, para obtener esos logros, habrá un proceso que puede llevar tiempo y a su vez generar frustración, desánimo y ansiedad.

 

Lo cual puede acarrear sufrimiento y a la primera dificultad pueden optar por desistir. Algo que puede ayudar para tener claridad en cumplir metas en pareja será cuestionarse.

Y la pregunta clave para cumplir objetivos es: ¿Que tan incomodo (a) estaré dispuesto (a) ha estar en el proceso de cumplir metas?  Ya que de el grado de tolerancia que tengan, a esas “piedras en el camino”, hará que se acerquen o alejen de sus objetivos.

 

Es tanto el interés y entusiasmo en lograrlo que se puede olvidar el planear como manejar las adversidades que se puedan presentar en el proceso de cumplir metas u objetivos. Cada miembro de la pareja podrá responder a la anterior pregunta y las respuestas, darán algunas señales para que sus esfuerzos sean concisos y efectivos.

Ya que todos quieren disfrutar de los frutos del esfuerzo, pero pocos son los dispuestos a tolerar, ser flexibles y pacientes para conseguirlos.

 

Objetivos definidos.

Cuando ya tienes claridad de tu nivel de compromiso individual y lo puedas ofrecer a tu pareja como una herramienta más para este proceso que vivirán en conjunto, será prudente tomar el acuerdo de disfrutar el proceso, ese camino que se tiene que recorrer y que a veces puede ser lento, de lo contrario se convertirá en una desagradable experiencia de logro.

¿Les cuesta  trabajo disfrutar del proceso para cumplir metas?

Me daré a la tarea de proponer algunas pautas efectivas que han sido de ayuda a parejas que han acudido a mi consultorio en búsqueda de estrategias para lograr objetivos y crecer como pareja:

 

  • Preguntarse constantemente cuál es el propósito de esa meta que quieren conseguir, de ese proyecto u objetivo que quieren lograr. El propósito te conecta con las acciones que están haciendo. Y re direccionarlos en caso de estar perdidos en el camino.

 

  • Realicen una cosa a la vez. Si hacen muchas cosas al mismo tiempo, finalizará el día sin que sepan qué han hecho realmente. Llenándose de actividades y poca productividad.

 

  • Enfóquense en esa acción o actividad. Poner todo el foco de atención en donde están, lo que están viendo, lo que están sintiendo mientras hacen esa acción. Conectarse con el momento, no es una competencia olímpica, se trata de disfrutar el hoy y el ahora.

 

Tomar en cuenta lo antes descrito, no te garantiza la consecución de la meta, pero sí el disfrute del proceso. Lo cual fortalece su relación y la capacidad de soñar en conjunto.

Les deseo mucha pasión y alegría en el proceso de la consecución de sus metas como pareja, reciban uno de mis mejores abrazos. Anyo Ballesteros, Psicoterapeuta.